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La “rabia libanesa” toma las calles de Beirut

La “rabia libanesa” toma las calles de Beirut

El centro de Beirut se ha convertido una vez más en escenario de enfrentamiento entre manifestantes y fuerzas de seguridad. Más de 500 personas han resultado heridas en el peor episodio de violencia desde que el pasado octubre comenzaran las protestas antigubernamentales.

Manifestantes ante efectivos de las LAF a lo largo de la carretera Beirut-Jounieh en el suburbio norte de Beirut, Jal el-Dib, durante las protestas en octubre/AFP

Los últimos enfrentamientos han tenido lugar en los alrededores del Parlamento libanés, en la capital de país, donde los manifestantes han exigido la formación urgente de un Gobierno formado por expertos que saquen al país de la crisis económica que atraviesa. Las fuerzas de seguridad han empleado cañones de agua, gases lacrimógenos y balas de goma contra la multitud. Entre los manifestantes también ha habido quién se ha enfrentado a la policía lanzando piedras o empleando material pirotecnico a modo de proyectil.

La detención del periodista independiente estadounidense, Nicholas Frakes, presuntamente se habría producido mientras cubría los enfrentamientos, y ha supuesto un plus adicional en el clima de tensión internacional derivado de las protestas. El servició estatal de noticias libanés ha informado de la detención; supuestamente motivada por la retransmisión de imágenes de los disturbios para el periódico israelí Haaretz. El medio israelí ha negado cualquier relación de Frakes con las imágenes, asegurando que estas fueron tomadas de la agencia de noticias Reuters. Fuentes libanesas han confirmado que Frakes continúa siendo interrogado y que su caso ha sido remitido al Departamento de Inteligencia Militar, órgano responsable de investigar este tipo de contactos ilegales entre personas en suelo libanés e Israel. No olvidemos que técnicamente Líbano e Israel continúan en guerra desde 1948 y existen numerosas prohibiciones que limitan las interacciones entre ambos países.

Un manifestante lanza objetos durante las protestas este fin de semana/Reuters

Jan Kubis, coordinador especial de la ONU para el Líbano, ha descrito los disturbios como una sucesión de “vandalismo, violencia e incidentes de seguridad cada vez mayores en otra jornada de protestas de una juventud enojada porque sus demandas por un futuro decente son sistemáticamente ignoradas”.

Los manifestantes demandan elecciones anticipadas y la formación de un nuevo Parlamento. Acusan de corrupción y abuso de poder a una clase política que gobierna el país desde hace tres décadas. La voz de los más jóvenes juega un papel fundamental dentro de este movimiento de protesta, y piden una reforma integral que acabe con el sectarismo político y mejores la oportunidades de futuro para la juventud libanesa. Por lo tanto no es de extrañar que los cánticos más coreados que resuenan por las calles de la capital sean: “Todos ellos” y  “Todo significa todo”.

Nicholas Frake durante las protestas en Beirut/Twitter

Líbano se enfrenta a su peor crisis económica desde 1975, cuando el país se encontraba sumido en la guerra civil, y el Bando Mundial ya advertía en 2018 que aproximadamente un tercio de la población libanesa vivía por debajo del umbral de la pobreza, cifra que podría alcanzar el 50% en caso de que el país continúe políticamente estancado.

La tensión ha ido en aumento y a la luz de los últimos acontecimientos se espera que las protestas se vuelvan cada vez más violentas. La semana pasada el Comité para la Protección de los Periodistas se mostraba preocupado por las supuestas agresiones y detenciones que está sufriendo determinados periodistas, en lo que podría ser un esfuerzo por neutralizar la cobertura de las protestas.

Las Fuerzas Armadas Españolas en Líbano

Teniendo en cuenta la creciente tensión social en suelo libanés, el deterioro de las relaciones entre Israel e Irán, el pulso entre este último y EE.UU, así como el limbo que en el que se ha convertido Irak, entendemos lo delicado de la situación que viven nuestras Fuerzas Armadas en esta región.

Soldado española patrullando en las proximidades del rio Wassani al sur del país/EMAD

A pesar de que por el momento el clima de tensión que azota la capital no ha interferido con la misión que nuestros militares llevan a cabo en el país, no es de extrañar que esta tensa secuencia de horas se esté monitorizando y analizando con cautela ante posibles eventualidades y la deriva que puedan tomar la protestas.

El contingente español desplegó en Líbano allá por el año 2006 y desde entonces se ha comprometido a guardar la paz en la frontera entre Líbano e Israel, defendiendo la denominada Blue Lina que separa ambos países. La misión bajo el mandato de Naciones Unidas, cuenta con la participación de aproximadamente 500 militares españoles que forman parte de la operación Libre Hidalgo, y que en su mayoría se encuentran asentados en la base Miguel de Cervantes, próxima a la localidad de Marjayún, sede del Cuartel General  liderado por España en el Sector Este del país.

Efectivos españoles patrullan a lo largo de la frontera, en las proximidades a la aldea israelí de Metulla y Kfar Kila, en Líbano/AP

Los militares españoles realizan patrullas a pie y en vehículo, para vigilar permanentemente la línea de separación entre Líbano e Israel. También establecen observatorios y realizan otras actividades en colaboración con las Fuerzas Armadas Libanesas (LAF). El grueso de las actividades que nuestro militares llevan a cabo territorio libanés tienen por objeto  garantizar el cumplimiento de la resolución 1701 de Naciones Unidas y evitar que se llegue a situaciones que puedan conducir a una escalada de tensión entre las partes.


Analista de inteligencia. Especializado en análisis del entorno de la información y Defensa.