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«En una situación con rehenes, las fuerzas de asal...

«En una situación con rehenes, las fuerzas de asalto actúan para evitar el desastre»

Desde su nacimiento en 2008, la Operación ATALANTA se esfuerza por proteger el tráfico marítimo y combatir la piratería en el océano Índico frente a las costas de Somalia. Hablamos de una de las misiones más importantes y longevas de la Unión Europea, siendo España uno de los países que más contribuye con dichos esfuerzos, aportando personal y medios tanto navales como aéreos. El Cuartel General de la misión se encuentra ubicado en la Base Naval de Rota (Cádiz) y desde el pasado 23 de noviembre, el mando y al timón de la Operación ATALANTA se encuentra el vicealmirante Ignacio Villanueva Serrano, que ha concedido esta entrevista al Observatorio de Seguridad y Defensa de CISDE, para hablarnos de los objetivos, los desafíos y las novedades relacionadas con la operación, así como de su experiencia personal al frente de la misma.

European Union Naval Force/Operación Atalanta

En cualquier otro escenario puede parecer precipitado formarse impresiones sólidas cuando solamente ha transcurrido un mes desde que asumiera el cargo como nuevo comandante de la operación, el pacto tácito ronda los 100 días según dicen. Sin embargo, tratamos con un contexto en constante cambio, con nuevas amenazas emergentes y riesgos asociados ¿Qué balance haría de este breve periodo al frente de la Operación ATALANTA y qué supone para usted estar al mando de una de las misiones más longevas y exitosas de la Unión Europea?

En primer lugar, agradecerle a usted y al CISDE el interés mostrado por la EUNAVFOR ATALANTA y la oportunidad que esta entrevista nos brinda para dar a conocer la operación y su exitoso camino durante estos 15 años desde su lanzamiento. Como sabe, el pasado 23 de noviembre asumí el reto como nuevo Comandante de la Operación ATALANTA, recibiendo el mando de manos del vicealmirante José María Núñez Torrente, quien desde abril de 2021 había sido su comandante. Ese mismo día se produjo el incidente de piratería sobre el barco pesquero de bandera iraní AL MERAJ -1, ya finalizado. Posteriormente se ha producido el incidente de piratería sobre el buque mercante de bandera maltesa RUEN, que aun continua.  Como puede apreciar, si sumamos los incidentes operativos a las actividades propias de mi relevo en el mando y las actividades regulares diarias, han sido unas semanas muy intensas y demandantes. En el plano personal, estar al mando de esta operación, de la que ya tuve la oportunidad de ser su comandante de la fuerza durante el periodo de la COVID-19, es un honor que asumo con la mayor de las ilusiones y compromiso. La misión que tienen encomendada ATALANTA en su mandato es de vital importancia a nivel mundial, especialmente para los interés de la Unión Europea y sus estados miembro. Es ese sentido, España se ha involucrado de forma decisiva en la operación, siendo la nación que más medios y personal aporta, lo que para mí también significa un gran orgullo.

Sin perder de vista ese complejo teatro de operaciones, plagado de incertidumbres o peligrosas certezas ¿Qué desafíos le plantea una Operación como ATALANTA? ¿Se ha encontrado con alguna dificultad a destacar en estos primeros pasos?

Como he comentado en su primera pregunta, los dos incidentes de piratería ocurridos en la zona de operaciones nos han mostrado que las mafias que antaño realizaban este tipo de acciones criminales y que actualmente se encontraban involucradas en otro tipo de negocios ilegales, como el tráfico de narcóticos y armamento, tienen la capacidad y la intención de volver a cometer ataques piratas. En el momento en el que han creído tener la oportunidad, lo han intentado de nuevo.

Afortunadamente, no estamos en el mismo escenario que en 2008, cuando la Operación ATALANTA fue lanzada, donde la capacidad de reacción y coordinación entre fuerzas presentes en la zona era muy limitada. Ahora, somos capaces de prevenir los ataques y, de producirse, reaccionar de forma rápida y efectiva, siendo la estrecha coordinación con nuestros aliados en seguridad marítima y con las fuerzas de los países costeros del entorno un factor clave para este éxito.

Debemos ser capaces de mantener alerta y plenamente concienciados a todo el flujo de navegación que transita el área de operaciones. Si se baja la guardia, se darán las oportunidades que las mafias pueden aprovechar.

Con esos desafíos en el horizonte ¿Qué objetivos se ha marcado como nuevo comandante de la misión y qué estrategias planea seguir para lograrlos?

Mi principal reto es velar porque se cumpla el mandato vigente de la Operación aprobado a finales de 2022 y que sigue las directrices del Comité de Seguridad de la Unión Europea. Entrando más en detalle, los retos más demandantes serán mantener la seguridad marítima en la ampliada área de operaciones, que en el actual mandato incluye el Mar Rojo, y transferir directamente información sobre toda actividad ilegal detectada, especialmente en lo referente a la pesca ilegal frente a las costas de Somalia, a las autoridades somalíes pertinentes a través de la oficina de Interpol en Mogadiscio. Recuperar la capacidad de entrar en aguas territoriales de Somalia para la lucha contra la piratería, al menos en los casos que sea absolutamente necesarios.  Apoyar, coordina y complementar a las operaciones hermanas de EUCAP Somalia y EUTM, así como a la iniciativa de Presencia Marítimas Coordinadas de la EU.  Profundizar en la capacidad de ejecutar las tareas ejecutivas de lucha contra el tráfico de armas a Al-Shabaab y drogas. También requerirán toda nuestra atención el encontrar las sinergias con la Operación AGENOR, otra operación en nuestra área de actuación del mandato, y seguir cooperando con ellos. Y finalmente, pero no menos importante, lograr que las naciones que actualmente contribuyen con medios y personal sigan apoyando la Operación.

Desde 2019, el Cuartel General de la Operación ATALANTA se localiza en Rota ¿Qué importancia tiene para España haberse posicionado como sede y con qué recursos cuenta para dirigir la misión?

El balance es muy positivo. Desde que en marzo de 2019 el Cuartel General se trasladara desde Northwood, Reino Unido, a la base naval de Rota, España ha puesto de manifiesto su capacidad para liderar una Operación de la magnitud de ATALANTA, de forma brillante y continuando con el magnífico legado que nos brindó el anterior cuartel General con eficacia.

Este cuartel general, de nivel estratégico, cuenta con 95 personas de 18 nacionalidades diferentes de las cuales 44 son españolas. Los tres ejércitos tienen representantes en la Operación.

En el Cuartel General de la Operación está integrado el Centro de Control Marítimo del Cuerno de Africa (Maritime Security Center – Horn of Africa / MSCHOA) a través del Centro Conjunto de Operaciones (Joint Operations Center / JOC) que tenemos en Rota. El MSCHOA se encuentra localizado en Brest, Francia, y es el encargado de contactar directamente con los buques mercantes que transitan el área de operaciones.

El contacto con el Cuartel General de la Fuerza (Force Headquarters / FHQ) es permanente y fluido. Esto permite una dirección de las operaciones eficaz en tiempo y en apoyos necesarios.

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Son habituales las noticias que informan sobre intervenciones contra la piratería llevadas a cabo en el marco de la operación. Tiempo atrás, recurriendo al imaginario, la cosa debía ir de catalejos y banderas negras ¿Cuándo hablamos de piratería en 2023 y a las puertas de 2024, a qué nos referimos exactamente y cómo se combate?

Efectivamente, hay que actualizar nuestra visión sobre que implica un incidente de piratería hoy día. La mayoría de estos incidentes son cometidos por mafias que utilizan lanchas rápidas para aproximarse a buques mercantes o barcos pesqueros en alta mar. Estas lanchas parten normalmente desde una embarcación nodriza, que les permite estar varios días en alta mar hasta localizar un objetivo rentable. Una vez que las lanchas son capaces de alcanzar los buques a asaltar, utilizan escalas y medios similares para subir a bordo. Tras el abordaje, reducen a la tripulación y dirigen al buque hasta las proximidades de un puerto o una zona en tierra, desde donde aguardan la concesión de las demandas que hayan realizado. Estas demandas suelen ser el pago de rescates por la liberación de la tripulación y por el buque en si junto a su carga.Como puede comprobar, una situación con rehenes a bordo es muy comprometida para las fuerzas de asalto y hay que poner todo nuestro énfasis en prevenir cualquier situación que pueda favorecer un ataque o bien abortar los intentos de asalto si se producen. En cualquier caso, las medidas de autoprotección de los buques mercantes en tránsito por el área de operaciones son fundamentales. Como por ejemplo evitar rutas cercanas a costa, aumentar las velocidades de navegación en las zonas de riesgo o llevar equipos de protección abordo. Todas estas medidas están recogidas en el Boletín de Buenas Prácticas (Best Management Practice / BMP) desarrollado por la industria naviera, en colaboración con nosotros y United Kingdom Maritime Trade Operations (UK MTO).

El ADN es claramente europeo, pero cuando se forma parte de algo por tanto tiempo, tras 15 años y a pesar de los relevos, es inevitable que quede una impronta en ambas partes ¿Cuál sería su valoración en relación con la participación española en la operación desde sus inicios y qué hemos aportado más allá de lo material?

Actualmente España es el país que contribuye con más efectivos a la Operación ATALANTA con 350 militares aproximadamente además de aportar un buque de guerra que actualmente es la fragata Victoria que cuenta con un helicóptero embarcado más una Unidad de Vehículo Aéreo no tripulado y un equipo de operaciones especiales embarcado en algunas épocas del año.

Por otro lado, está el Destacamento Orión en Yibuti, que puede contar con un avión de reconocimiento y vigilancia marítima y aproximadamente 20 militares del Ejército del Aire y del Espacio además de Personal en la Unidad de Apoyo Logístico para la Operación desplegada en Yibuti. También son altamente importantes los cuatro oficiales de enlace españoles localizados en Mogadiscio (Somalia), Manama (Bahréin), Bruselas (Bélgica) y Puerto Victoria (Islas Seychelles).

Entre las actuaciones españolas destacadas, está el envío de una fragata para proteger la flota atunera durante el secuestro del pesquero vasco ‘Alakrana’ el 2 de octubre de 2009. En 2011, España asume el mando de la fuerza de la Operación ATALANTA. El capitán de navío Jorge Manso Revilla toma el relevo de la misión embarcando en el buque de aprovisionamiento de combate Patiño (A-14). Durante el despliegue el buque Patiño fue atacado por piratas que fueron capturados y enviados desde Yibuti a España para su enjuiciamiento. También cabe destacar la liberación de la ciudadana francesa Evelyne Colombo el 10 de septiembre de ese mismo año, con la participación del buque de asalto anfibio Galicia (L-51) y las fuerzas especiales de la Armada. Por último, me gustaría resaltar la excelente labor del buque Victoria en los recientes incidentes de piratería sobre el pesquero AL-MERAJ 1 y sobre el buque mercante RUEN.

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La cooperación cívico-militar ha sido siempre e indudablemente en la actualidad, un factor fundamental en el desarrollo de las operaciones. Teniendo en cuenta que el mandato y uno de los objetivos pasa por contribuir a la estabilidad en zona ¿Se lleva a cabo algún tipo de acción adicional para apoyar el desarrollo y la estabilidad de Somalia y de los países ribereños del océano Índico, por ejemplo, colaborando con autoridades locales u organizaciones humanitarias?

El objetivo final de la Operación ATALANTA es que los países regionales sean capaces de reaccionar a las amenazas por ellos mismos. Hechos como los recientes eventos de piratería nos indican que aún estamos lejos de alcanzar esta meta, pero sí estamos mucho más cerca que hace 15 años.

Uno de los factores fundamentales para este avance tan relevante ha sido la estrecha colaboración con las autoridades civiles y militares tanto de Somalia, como de otros países del área de Operaciones, como Yibuti, Seychelles, Kenia y Omán. Se realizan multitud de actividades conjuntas con las armadas y las guardias costeras de estos países, que ayudan a la mejora de sus capacidades, así como al mutuo entendimiento y a estrechar lazos de confianza. También la colaboración con los centros regionales de control maritimo, tanto de Seychelles, Madagascar y Omán nos permite apoyar en la mejora de capacidades como en fortalecer la red de control de la situación marítima entre todos los actores que participan del mismo.

Por último, en relación a Somalia, no hay que olvidar que ATALANTA forma parte del apoyo integral que la Unión Europea brinda a este país, junto con las misiones EUCAP (misión de Capacitación de la Unión Europea) y EU TM (misión de entrenamiento de fuerzas somalíes), y con la Delegación de la Unión Europea en Somalia. Este apoyo integral nos hace ser mucho más efectivos y aprovechar las sinergias generadas en tierra para mejorar la seguridad marítima y viceversa.

Desde sus inicios la actividad naval ha tenido y tiene una relación simbiótica con el medio marino y la biodiversidad. Sin perder de vista los objetivos militares y humanitarios ¿De alguna manera las operaciones navales y en particular la Operación ATALANTA contribuyen a la protección de dicho entorno, aunque sea de forma indirecta? ¿Se contemplan medidas específicas para minimizar el impacto que pueda llevar aparejada la actividad naval o aérea de las operaciones?

Debo decir que el impacto de la operación ATALANTA en protección de la biodiversidad de este entorno es directa. Una de nuestras tareas en la lucha contra la pesca ilegal. Actualmente somos capaces de remitir toda la información que nuestros medios recogen sobre esta lacra a la oficina de INTERPOL en Mogadiscio, con enlace directo con las autoridades somalíes a cargo de la lucha contra la pesca ilegal. Este enlace tan directo permite poner en manos de las autoridades pertinentes toda la información necesaria para que puedan actuar de manera apropiada, rápida y concisa.

Recientemente hemos tenido noticia de que España y la Unión Europea se sumaban a la Operación Guardian de la Prosperidad, liderada por Estados Unidos, para proteger el transporte marítimo en el mar Rojo de los ataques de los hutíes. Sin embargo, publicaciones en diferentes medios dejan en el aire dicha colaboración por parte de España ¿A qué se debería ese supuesto bloqueo? ¿En caso de seguir adelante en que se traduciría dicha participación y qué papel juega ATALANTA? ¿Existen beneficios mutuos derivados de dicha colaboración?

La Operación ATALANTA depende del Comité Político y de Seguridad de la Unión Europea. Las decisiones tomadas por este comité implican el acuerdo de todos los países miembros de la Unión Europea. La Operación está preparada para acometer las acciones que deriven de dichas decisiones.  A lo largo de estos 15 años de éxito, hemos demostrado en multitud de ocasiones la capacidad de afrontar nuevos retos y adaptarnos con éxito a las nuevas situaciones surgidas en esta compleja área de operaciones.

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En este marco de relaciones entre operaciones ¿existen nexos de colaboración con otras misiones internacionales que puedan operar en la zona, ya sean de la OTAN, Naciones Unidas u otros actores?

Nuestro actual mandato, aprobado por el Comité Político y de Seguridad de la Unión Europea el pasado diciembre de 2022 y en vigor hasta diciembre de 2024, establece como prioritario la colaboración con el resto de fuerzas desplegadas en la zona de operaciones. Dos de las principales fuerzas son la Fuerza Marítima Combinada (Combined Maritime Force / CMF) liderada por EEUU, y la misión Conocimiento de la Situación Marítima europea en el Estrecho de Ormuz (European Maritime Awareness in the Strait of Hormuz /EMASOH) liderada por Francia y en la que participan otros países europeos. La colaboración con ambas fuerzas es muy estrecha y se mantiene un intercambio de información muy fluido y reciproco. Todo ello dentro del marco que estable el mandato de ATALANTA. Como ejemplo, se colabora en multitud de ejercicios conjuntos y se comparte información obtenida por nuestros medios aéreos para aumentar nuestras capacidades de monitorización y conocimiento de la situación de seguridad marítima.

Desconozco si el tiempo en las operaciones computa igual y la misión se encuentra en plena adolescencia o podríamos hablar de una especie de vida canina, 15 años de Operación ATALANTA ¿Cuánto y cómo ha cambiado la operación en este tiempo, teniendo en cuenta mandato, medios y capacidades? ¿Es posible condensar sus mayores logros y las dificultades a las que ha tenido que hacer frente la operación?

Como hemos venido comentando, ATLANTA ha sido capaz de adaptarse a la constante evolución de la situación geoestratégica del área de operaciones. En lucha permanente contra la piratería y garantizando la seguridad de los buques mercantes y pesqueros en la zona de operaciones, hemos sido capaces de contribuir a reducir la incidencia a niveles prácticamente residuales. En el punto más álgido de la piratería en la región, en enero de 2011, las redes de piratería llegaron a retener hasta 736 rehenes y 32 buques. Como ejemplo de nuestro éxito, desde nuestro lanzamiento el 8 de diciembre de 2008, hemos sido capaces de mantener un indicie del 100% en buques del Programa Mundial de Alimentos protegidos. Por ello, y desde la adaptación de nuestro mandato en diciembre de 2020, tenemos nuevas tareas para combatir el tráfico de narcóticos y de armamento, así como apoyar en la lucha contra la pesca ilegal y el tráfico de carbón. Estas nuevas tareas nos acercan al objetivo de convertirnos en un proveedor de seguridad marítima integral, capaz de abordar los mayores retos que aparecen en el área de operaciones.

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Siguiendo con la cuenta de los años y teniendo en cuenta que los retos y las oportunidades que presentan el panorama regional y global de cara a futuro parecen garantizados ¿Cuánta vida le queda a la misión?

Como hemos venido comentando, una de las principales virtudes de la Operación ATALANTA es la capacidad de adaptación a las nuevas circunstancias estratégicas que surgen en este complejo área de operaciones. Esta virtud nos hace ser muy efectivos para alcanzar nuevos retos que la Unión Europea, a través del Comité Político y de Seguridad, nos ordene dentro de nuestro marco de actuación y con los medios y capacidades disponibles. Por otro lado, el estado final a alcanzar por la Operación es que los países costeros del área de operaciones, especialmente Somalia, sean capaces de alcanzar y mantener la seguridad marítima en sus aguas territoriales y aunque se han dado pasos muy importantes en la buena dirección, todavía queda camino por recorrer.Por lo tanto, teniendo en cuenta ambos factores: la adaptabilidad y efectividad de la Operación y el camino por recorrer para que los países costeros del área de operaciones logren por si solos mantener la seguridad marítima en sus aguas, ATALANTA seguirá siendo relevante.

Tal vez el mayor valor de este tipo de entrevistas es materializar la oportunidad de que lectores y opinión pública conozcan, de mano de los propios protagonistas, la realidad de las operaciones y del personal que las hace posibles. Una línea directa entre emisor y receptor que permite acercar la labor de las FAS españolas a los ciudadanos ¿Qué mensaje le gustaría transmitir a esos lectores en relación con la Operación ATALANTA y el reconocimiento le merece el trabajo de los militares que participan en ella?

Como Comandante de la Operación ATALANTA siento un profundo orgullo de liderar este conjunto de hombre y mujeres de hasta 20 nacionalidades distintas, que funcionan como una única, perfectamente cohesionado y comprometido con nuestros objetivos. Es una Operación donde el ambiente de trabajo es extraordinario y la solidaridad entre sus componentes es magnífica. Por todo ello, el mensaje que puedo transmitir es de plena confianza en esta Operación, en que daremos lo mejor de nosotros mismos para garantizar la libertad de la navegación y la máxima seguridad en el tránsito de todo buque vulnerable en nuestra área de operaciones.

Vicealmirante Ignacio Villanueva Serrano/ Operación Atalanta

El contralmirante Ignacio Villanueva Serrano se graduó de la Escuela Naval Militar, recibiendo el despacho de alférez de navío en julio del año 1987.

En el año 1989 recibe las alas de piloto naval de reactores y es destinado a la NOVENA ESCUADRILLA de la FLOTILLA DE AERONAVES volando el Harrier AV-8V+. Desarrolla los primeros pasos de su carrera naval operando a bordo del antiguo portaviones ‘PRINCIPE DE ASTURIAS.’ Durante este periodo es nombrado piloto de intercambio con el Ejército del Aire en el extinto Grupo 15, volando el EF-18 A+, y participando en el conflicto de B-H con varias misiones de combate desde la base aérea de Aviano, Italia.

Ha tenido el privilegio de Mandar el patrullero cañonero ‘P-11 BARCELO’, el patrullero de altura ‘P-63 ARNOMENDI’, el buque anfibio ‘L-42 PIZARRO’ y la Flotilla de Aeronaves.

Ha sido además director de la Escuela de Dotaciones Aeronavales de la Armada y Jefe del Aeródromo de Rota y de la NOVENA Escuadrilla de Aeronaves.

En tierra destacan sus destinos en el departamento de relaciones internacionales del CG de la Armada, el de ACOS N3 del Cuartel General Marítimo de Alta Disponibilidad/SPMARFOR y como oficial de planes y jefe de operaciones de la Flota en el CG de la Flota.

En el extranjero ha estado destinado en Mons, Bélgica integrado en la división de PLANES en SHAPE J5 como parte del grupo que identifica los requerimientos, capacidades y fuerzas de la OTAN; y en Pristina, Kosovo, como observador militar y oficial de enlace entre el CG de KFOR y el CG de UNMIK.

Posee varios cursos nacionales e internacionales entre los que destacan el de ‘NATO Operational Planning,’ y el de ‘NATO expeditionary operations’. Se gradúa por dos veces, una con distinción, en la prestigiosa Escuela de Guerra Naval de la Marina estadunidense en Newport, RI. La primera en el año 2001 tras finalizar el curso de Estado Mayor y la segunda en el año 2018 tras finalizar el curso de Mando Naval para oficiales ‘senior’. En esta segunda ocasión realiza estudios de post-grado cursando un Master en ‘National Security and Strategic Studies’. Su currículo académico se completa con el destino como profesor del departamento de Política de Seguridad y Defensa en las ESFAS, CESEDEN.

Asciende a oficial general el 5 de diciembre del año 2019 pasando destinado como 2o Comandante del Cuartel General Marítimo de Alta Disponibilidad y DCOM SPMARFOR.

En marzo del año 2020 es nombrado Comandante de las Fuerzas Navales de la Operación Atalanta desplegando a bordo de las fragatas NUMANCIA y SANTAMARIA en el Océano Indico frente a las costas de Somalia, finalizando el 27 de agosto del mismo año.

El 26 de febrero 2021 es nombrado Jefe del Estado Mayor de la Flota, siendo ascendido a Vicealmirante el 30 de octubre de 2023.

Posee varias medallas y felicitaciones. Está casado con Matilde y tiene cuatro hijos.


Analista especializado en el entorno de la información y Defensa.

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