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Todo sobre el Concepto de Empleo de las Fuerzas Armadas

Presentación oficial del documento

Desde la Jefatura del Estado Mayor de la Defensa se abre un camino hacia el nuevo concepto de Empleo de las Fuerzas Armadas. Por primera vez, se responde de forma pública, al “qué, cómo, dónde y para qué del empleo de las Fuerzas Armadas”  como así lo ha comunicado  el Ministerio de Defensa. Analizamos y explicamos los puntos clave de este documento.

El nuevo concepto de Empleo de las Fuerzas Armadas (CEFAS) “integra las necesidades operativas de forma clara y tangencial, incorpora el marco financiero e integra también a las diferentes autoridades de planeamiento”, como destacó el ex jefe de Estado Mayor de la Defensa (JEMAD) en la presentación a la prensa de este documento, que se produjo antes de que dejase el cargo, a mediados del pasado mes de marzo. Durante la misma, además, el general Juan Jesús Leza, jefe de la División de Estrategia del Estado Mayor Conjunto, explicó conceptos relacionados como el marco estratégico, el entorno operativo, las líneas de actuación estratégica y la Fuerza Conjunta.”

El CEFAS establece el marco de actuación de las Fuerzas Armadas españolas, la forma en que llevarán a cabo sus misiones, las características generales que deben tener las fuerzas militares en las operaciones y sienta, por último, las bases para un proceso de Planeamiento de la Defensa que propicie su diseño apropiado, practicable y aceptable.

A fin de que las Fuerzas Armadas (FAS) puedan cumplir sus misiones en beneficio de la Seguridad y Defensa nacional, como elemento esencial de la acción del Estado en defensa de los intereses de España, es imprescindible un adecuado nexo de unión entre las directrices que desarrollan la política de defensa y las operaciones militares. Este nexo de unión está representado por la Estrategia Militar.

¿Qué es CEFAS?
El Concepto de Empleo de las Fuerzas Armadas (CEFAS) es el documento en que el jefe  del Estado Mayor de la Defensa define el marco estratégico militar, sus pautas previsibles de evolución, los posibles escenarios generales de actuación de las FAS, y sus características genéricas y forma de empleo. Se trata de la Estrategia Militar para el Ciclo de Planeamiento de la Defensa que ha comenzado. Tiene vocación de máxima difusión, tanto entre los organismos con responsabilidad directa en la Seguridad Nacional como entre todos los sectores de la sociedad española y opinión pública en general. Así se explica desde el Ministerio de Defensa.

El documento expone, de forma desarrollada, los diferentes estudios, marcos, entornos… en los que las Fuerzas Armadas operan. Sin duda alguna, es el factor humano el que resulta esencial dentro de todo el marco de actuación. Las Fuerzas Armadas se articulan como un componente esencial de la Seguridad Nacional, que opera no sólo en territorio nacional sino también en misiones internacionales, en defensa de sus  aliados, y sobre todo, a favor de la paz, la estabilidad y la ayuda humanitaria.

Su validez queda dada según la capacidad de respuesta, aspecto constituido por “sus valores, su nivel de alistamiento, sus capacidades y la voluntad de su utilización”- como así queda explicado en el comunicado oficial del JEMAD. La propia Constitución es quien encarga a las Fuerzas Armadas (FAS) la misión de “garantizar la soberanía e independencia de España, defender su integridad territorial y el ordenamiento constitucional”. Pero es necesario que los ciudadanos conozcan el empleo de las FAS.

Marco Estratégico Militar, ¿dónde?
Son muchos cambios los que ha experimentado el marco global de seguridad durante las últimas décadas, lo que supone una alteración de los tres marcos en dos líneas de actuación de las propias FAS. El mundo está globalizado, la actividad terrorista ha aumentado así como el crimen a escala mundial y las migraciones internacionales causadas, en gran parte, por las guerras, modifican el escenario de actuación. La existencia de armas de destrucción masiva, las crisis económicas que llevan hasta la quiebra a algunos países, la aparición de radicalismos entre otros, constituye un difícil marco de operación. Todos estos aspectos son necesarios a la hora de elaborar un plan de estas características. La capacidad de respuesta debe tener en cuenta la situación en la que desenvuelve una acción que requiera de la réplica de las FAS.

Por supuesto, no se debe olvidar el ámbito nacional, que constituirá sin lugar a dudas, una parte esencial de la estrategia de Seguridad. Su objetivo es la defensa de nuestros intereses- En ese caso, y además de tener en cuenta las condiciones nombradas anteriormente que afecta a nuestra nación, también se debe procurar estudiar los aspectos propios del país. Así se afrontan los riesgos y amenazas externos pero también internos. Por este motivo, el presupuesto para llevar a cabo las labores de seguridad y defensa debe ser “estable y razonable”, como así se afirma desde el Ministerio de Defensa.

España cuenta con una historia que avala la existencia de las FAS. Su geografía también garantiza las labores desarrolladas. Esto se ejemplifica con la colaboración de las mismas en operaciones de Mantenimiento de Paz y Estabilización no sólo en Europa sino también en América, África o Asia. “A través de la pertenencia a OISD, como la OTAN y la Unión Europea (UE), España potencia su capacidad de prevención, disuasión y defensa.” – se afirma en el documento del JEMAD . Actualmente, la colaboración se da con la Unión Europea (UE) y la OTAN, con una relación especial con Estados Unidos. El mar Mediterráneo es también uno de los lugares en los que se produce una mayor colaboración  en operaciones entre España y el resto de países del mundo. En África, las misiones también son destacables, ya que en lugares como Mauritania o Senegal, entre otros, son fundamentales, asesoran y contribuyen al desarrollo de esas regiones así como realizan la vigilancia y control de espacios marítimos. Iberoamérica es también de gran importancia estrategia para España, por ejemplo, hoy en día, se recalca su labor en el proceso de paz en Colombia.

Entorno Operativo, ¿bajo  qué condiciones?
El siglo XXI ha modificado las características de las condiciones en las que actúan las FAS, es decir, del entorno operativo. Los conflictos han cambiado. Al igual que ocurría con el aspecto anterior, el entorno global afecta de forma determinante. Se trata de trabajar para anticiparse a los posibles riesgos y amenazas que se produzcan. El componente tecnológico se ha convertido en un aspecto fundamental de las FAS.

La incertidumbre y adaptabilidad son rasgos que definen el entorno operativo de las FAS. Lo aprendido en conflictos anteriores es fundamental. La adaptación se convierte en indispensable. Las debilidades y fortalezas deben estudiarse para poder subsanarlas a tiempo. Además se incluye lo que se denomina “mando orientado hacia la misión” o misión command. Se trata de una herramienta para descentralizar la ejecución de las operaciones para que los mandos subordinados, desde la disciplina intelectual, y tras recibir las directrices y propósito del nivel superior, determinen con iniciativa y creatividad la forma en que cumplirán su misión, pudiendo responder así adecuadamente a los inesperados cambios de situación.

Ya no existe un campo de batalla tradicional. La población civil se encuentra en el propio campo de batalla, que además, ya no es sólo físico, sino que también Internet, como red, o mejor dicho, el ciberespacio,  puede ser protagonista como campo de batalla. Esto hace que las dimensiones de la Seguridad y Defensa sean cada vez mayores, por lo que la implicación de las FAS también crece. Se mejora así el  Sistema de Seguridad Nacional.

Por este motivo resulta fundamental la credibilidad de las FAS, y en concreto de sus acciones. Las redes sociales y los medios de comunicación pueden contribuir a ello. Es necesario, pues, desde las FAS mejorar la cultura de defensa. Pero además, de la lucha por la ciberseguridad o contra el terrorismo, las FAS también tiene como misión asegurar la economía, la ordenación de flujos migratorios, la lucha contra el crimen organizado, la protección ante emergencias… lo que origina espacios diferentes de actuación.

No se debe olvidar que en el territorio nacional, la colaboración es clave con el resto de Fuerzas y Cuerpos de la Seguridad del Estado. Por ejemplo, y como se especifica en el mensaje lanzado por el JEMAD: “Dentro de la ciberseguridad, las FAS disponen del Mando Conjunto de Ciberdefensa, con la finalidad de actuar ante amenazas en sus redes y sistemas de información y telecomunicaciones, así como aquellas otras que se le encomienden y que afecten a la Seguridad Nacional. Asimismo, contribuyen a la seguridad marítima mediante la presencia permanente en los espacios de soberanía y responsabilidad, y el conocimiento de la situación en el entorno marítimo. En lo referente a la seguridad económica y financiera, contribuyen a mantener el adecuado marco de seguridad para un desarrollo económico estable y seguro.”

Tanto los riesgos conocidos como las nuevas amenazas conforman la nueva naturaleza de los retos a los que las FAS se enfrentan. Conflictos armados, terrorismo o ataques cibernéticos, con carácter tradicional o nuevo (tres nuevos en dos frases), todos necesitan de la respuesta de las FAS.

Escenarios Generales de Empleo de las FAS, ¿dónde?
Estos factores permiten analizar los escenarios posibles en  los que se podrán emplear las FAS. Tres son los posibles escenarios. Todos están relacionados con el entorno operativo así como las amenazas o riesgos anteriormente explicados.

  • Escenario Nacional: es la llamada Seguridad del territorio Nacional. Comprende la seguridad y defensa de los espacios de soberanía nacional. Es su misión prioritaria.
  • Escenario General Externo al territorio nacional: denominado Seguridad Exterior, responde a los compromisos derivados del ámbito multinacional, multilateral o bilateral y a la protección de los intereses de España en el exterior.
  • Tipo Transversal y no ligado a una concepción territorial o geográfica específica: se denomina de seguridad nacional ampliada, en el que las FAS pueden verse obligadas a proporcionar una respuesta específica o a contribuir a una respuesta general como parte de la Acción del Estado.

Objetivos y líneas de Acción Estratégica
¿Qué deben hacer las FAS? ¿Cómo lo harán? Así se establecen los objetivos desde el EMAD:

  1. Disuadir a las posibles amenazas contra los intereses nacionales y la seguridad y bienestar de nuestros ciudadanos, y evitar su escalada.
  2. Defender y vigilar nuestros espacios de soberanía.
  3. Desplegar nuestras fuerzas en el exterior, para defender nuestros intereses nacionales, con capacidad de integración en ambiente multinacional.
  4. Integrar eficazmente el apoyo de las fuerzas militares a las autoridades civiles. Toda actuación de las FAS debe contribuir a la consecución de uno o varios de estos objetivos estratégicos.

Para la consecución de estos objetivos, son las llamadas líneas de acción estratégicas militares (LAEN) las que se emplean. Deben servir “para orientar la organización, procedimientos y capacidades militares de las FAS.” Son:

Cooperación Militar, Disuasión Militar, Prevención Militar y Respuesta Militar.

La Cooperación, como bien ya se ha mencionado, ya se ha producido. Tras esta y “ante las amenazas presentes o potenciales, debe buscarse primero la Disuasión, posteriormente la Prevención o contención antes de cualquier ruptura de hostilidades y por último la Respuesta mediante un empleo de fuerzas y un desarrollo de acciones precisas y adecuadas que permitan restablecer una situación de normalidad de forma rápida y estable, y con el menor impacto posible.”- como así se afirma por el JEMAD. El empleo de combate de las FAS debe ser el último recurso.

Será imprescindible reconocer la realidad y ponerse en contacto con ella. Otro factor transversal y que estará presente de forma permanente y activa en el desarrollo y aplicación de estas líneas de acción es la Comunicación Estratégica (STRATCOM). La sociedad valorará mejor la actuación de las FAS si se ofrece de la misma una información transparente. Así comprenderían mejor sus motivos y consecuencias, para que se puedan aceptar y apoyar.

La Fuerza Conjunta
“La Fuerza Conjunta la constituyen todos los elementos integrantes de la Fuerza del Ejército de Tierra, de la Armada y el Ejército del Aire, además de los Mandos subordinados al Jefe de Estado Mayor de la Defensa que se determinen.”

Deberán guiarse por la adecuación, su alta disponibilidad, su versatilidad, eficiencia, carácter expedicionario y la resiliencia.

Por su parte, los niveles de mando en los que se organiza la estructura operativa de la Fuerza Conjunta son:

  • Nivel estratégico, en el que se encuentra el Jefe de Estado Mayor de la Defensa (JEMAD), apoyado por el Estado Mayor Conjunto, la Jefatura de Apoyo a la Acción Conjunta y otros organismos dependientes del JEMAD.
  • Nivel operacional, en el que se sitúa el Comandante del Mando de Operaciones (CMOPS), apoyado por el Mando de Operaciones.
  • Nivel táctico, constituido por los comandantes de las organizaciones operativas que se generen. Las organizaciones operativas pueden crearse con carácter permanente o temporal. Las permanentes podrán estar directamente subordinadas al JEMAD y, para la ejecución de las operaciones asignadas, estarán bajo el control operativo del CMOPS.

Dentro de la Fuerza Conjunta se puede destacar lo que se conoce como Núcleo de la Fuerza Conjunta (NFC). Se define como: “un conjunto de unidades, cuarteles generales/elementos de mando y capacitadores con unas condiciones específicas de preparación y alta disponibilidad que, asignados a la estructura operativa, constituyen elementos inmediatos de reacción ante cualquier compromiso o contingencia, prevista o inopinada.” Mediante el mismo se asegura la ejecución de las operaciones, a excepción de las que corresponden a defensa del territorio y aquellas otras que, por sus particularidades, pudieran solicitar de la totalidad de la Fuerza Conjunta.

Se organiza en tres bloques, cuya función se corresponde con el tipo de operación que se le ha asignado.

  • NFC-1, para las operaciones permanentes. Abarcan un espectro de situaciones que van desde la plena normalidad a una crisis de baja intensidad. Este tipo de operaciones, materializadas en unos Planes Operativos (OPLAN), contarán con unas fuerzas transferidas a la estructura operativa. Su grado de alistamiento y su disponibilidad serán los más exigentes, lo que figurará en dichos planes.
  • NFC-2, para las operaciones de reacción exclusivamente nacionales, tanto sobrevenidas como derivadas de un OPLAN, en situaciones de media/baja intensidad y con actuación limitada en el tiempo. Sus capacidades permiten constituir una fuerza conjunta ligera y rápidamente desplegable, de carácter expedicionario, manteniendo un nivel de disponibilidad y autonomía de combate adecuados. Dicho Núcleo está concebido para afrontar la gestión de una crisis nacional sobrevenida de media/baja intensidad, la activación de un plan de contingencia (COP) en vigor o la realización de actividades de Seguridad Cooperativa.
  • NFC-3, para las operaciones de reacción en el ámbito multinacional o bilateral. Sus capacidades permiten proporcionar los contingentes para las operaciones internacionales en curso, contribuir a los compromisos de asignación de fuerzas de respuesta rápida a las OISD a las que España pertenece y responder a nuevos compromisos no previstos con países aliados o socios, en el marco de coaliciones o de forma bilateral. Con una entidad, nivel de disponibilidad y autonomía de combate adecuadas sus fuerzas deberían ser capaces de participar en dos escenarios, uno de alta intensidad limitado en el tiempo y otro de media/baja intensidad de duración sostenida, además de la ejecución de las operaciones en curso.

Según el propio comunicado de prensa: “Todas las unidades, cuarteles generales/elementos de mando y capacitadores de la FC, no incluidos en el NFC, se integran en el mismo a través de los ciclos de rotación que establecen los Ejércitos/Armada y órganos conjuntos. De esa forma se asegura su alistamiento y disponibilidad en los plazos requeridos, garantizándose el sostenimiento de las operaciones en el tiempo.”

El Factor Humano
Resulta sin duda el factor fundamental. Los hombres y mujeres que integran las FAS son el componente esencial, sin el cual, su labor no sería posible. La eficacia de sus acciones descansa en tres pilares, tres virtudes militares fundamentales: lealtad, entrega y disciplina. El propio JEMAD destaca en el comunicado que son: “Profesionales llamados a servir a su país en cualquier lugar, en cualquier momento y en cualquier tarea que se les encomiende, estando dispuestos a entregar su bien más preciado, su propia vida, si así lo demanda el cumplimiento del deber.”

Y añade: “En esta línea de compromiso es necesario seguir avanzando en la definición adecuada de las plantillas orgánicas, los procesos de formación y las políticas que potencien la incorporación de nuestra gente otras administraciones o empresas privadas una vez que se desvincula de las FAS, así como potenciando aquellas medidas que favorezcan la incorporación de reservistas voluntarios que permitan a las FAS beneficiarse de profesionales con una alta cualificación en distintas áreas específicas”.

Es necesario pues, en un mundo interconectado, estar preparados para la gestión de situaciones difíciles.  La selección y formación de este personal debe ser una de máxima importancia para los que están llamados a tomar este tipo de decisiones. La Seguridad y la Defensa están en juego. “Tenemos unas FAS asentadas sobre principios firmes, asumidos y puestos en práctica por todos los militares, y eso es una garantía para el futuro; pero, precisamente por ser tan esencial, debe ser una preocupación permanente no cejar en el empeño de mantener y transmitir sus valores morales: amor a España, espíritu de sacrificio, voluntad de servicio,… Son seña de identidad y factor multiplicador de sus capacidades.”

 

 


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