LEYENDO

«RPAS supersónicos trabajarán de forma autónoma, e...

«RPAS supersónicos trabajarán de forma autónoma, en enjambres y con un objetivo común»

Arranca la primera edición de la Feria Internacional de Defensa y Seguridad, que tiene lugar en Madrid y se prolongará hasta el viernes día 31 de mayo. El Jefe de Estado Mayor de la Defensa (JEMAD), general de ejército Fernando Alejandre Martínez, ha sido el encargo de inaugurar el ciclo de conferencias en una primera sesión bajo el epígrafe “Fuerzas Armadas y Tecnología, avanzando hacia el futuro”.

Durante sus palabras, el general Alejandre ha alabado la iniciativa en la que formalmente, desde la Dirección General de Armamento y Material de la Secretaría de Estado de Defensa, le invitaban a participar el pasado año y ha manifestado el orgullo de ver realizados los comienzos de lo que tiene visos de ser una larga andadura.

El JEMAD ha puesto el foco en la potenciación y el impulso que supone un evento de esta categoría para la “nueva Europa de la Seguridad y la Defensa” colocando a España en el centro de como uno de los principales motores en dicho avance, además de contribuir al realce de la industria y la tecnología españolas.

Como responsable de la estructura operativa de las Fuerzas Armadas (FAS), la eficacia y la operatividad constituyen una de las principales preocupaciones del general Alejandre y así lo ha manifestado a la hora de subrayar la importancia de la tecnología en los retos de futuro, especialmente en su competencia a  la hora de definir las capacidad militares viables y sostenibles con las que deben contar las FAS para ser eficaces en los nuevos entornos operativos.

Una de las principales características que definen al componente tecnológico en la actualidad es la velocidad a la que se desarrolla y evoluciona, precisamente como consecuencia de la innovación científica de la que FEINDEF cumple con todas las condiciones para convertirse en referente a nivel mundial.

El lema con que abre este primer día de sesiones, exposiciones y talleres es “Hoy es futuro”, un enunciado más que apropiado si atendemos a las tendencias a las que ya apuntan los últimos documentos del Planeamiento de la Defensa centrados en el largo plazo (recientemente el Estado Mayor de la Defensa ha publicado los documentos Entorno Operativo 2035 y Horizonte 2040). Tendencias que, tal y como ha asegurado el JEMAD, se encuentra plena y perfectamente alineadas con muchos de los desarrollos tecnológicos que podrán verse en la Feria en el curso de estos tres días (Panel de Innovación en materia de Seguridad y Defensa).

Estamos atravesando una nueva revolución tecnológica a contra-reloj de un medio-largo plazo que tal y como apuntaba el general Alejandre “está a la vuelta de la esquina” y con un futuro que  “pisa al presente”, de manera que los cambios y la velocidad a la que se producen son de tal magnitud, que despliegan sus efectos afectando “a todos los órdenes de la vida”.

La clave frente a este panorama en permanente cambio, es la renovación constante y la adaptación gradual e intencionada de las Fuerzas Armadas para adecuarse al contexto, “adaptar lo que tenemos y lo que hacemos al presente y al futuro. Es por ello por lo que damos alta importancia a eventos como este” ha asegurado máxima autoridad militar de la Defensa.

A lo largo de la conferencia se han puesto sobre la mesa numerosos ejemplos, de los que abundan en la historia militar, en relación el empleo de la tecnología disponible en cada momento y con la que nuestros soldados y marinos acometieron hazañas que la posteridad todavía ensalza.

La evolución del mosquete a partir del arcabuz y como la combinación de este último con la pica fue en gran medida clave en las victorias de nuestros Tercios por toda Europa. También se ha referido a los “Dragones de Cuera”, fuerza móvil de caballería cuya misión era la defensa y el patrullaje, la protección de caminos y correos, en un escenario tan hostil como las llanuras centrales de Norteamérica, protegidos por cuero (de ahí su nombre) y empleando la adarga (escudo de origen árabe adoptado por la caballería ligera cristiana) que los conquistadores llevaron consigo al Nuevo Mundo.

Por último no ha podido dejar de mencionar los 500 años que se cumplen desde la primera circunnavegación de la Tierra, con una tecnología que tuvo como puntos fuertes las técnicas de construcción y navegación navales, evidentemente sin contar con los avances modernos que todavía tardarían en llegar (relojes de precisión, de hora absoluta, aparataje y ciencia médica para tratar enfermedades como el escorbuto, tan común en largas navegaciones o las técnicas de conservación de alimentos y potabilización).

A lo largo de su exposición ha desglosado cuales son las características más relevantes para el futuro entorno operativo: Límites difusos entre enemigos, amigos y neutrales, entre países y organizaciones, o incluso en cuanto al dominio donde se combate, sea en tierra, mar, aire o ciber…; presencia de población civil en zonas de operaciones; y un componente tecnológico que obliga a mantener la ventaja sobre el adversario y la paridad con el aliado.

También se ha referido a las tendencias en la evolución de las capacidades militares destacando: el apoyo a la toma de decisiones a través del Big Data, la IA (Inteligencia Artificial), las ciencias del comportamiento, la simulación y la elaboración de juegos de guerra avanzados; la mejora del rendimiento del cuerpo humano mediante su fusión con la tecnología (podría mitigar limitaciones humanas resultantes de la falta de sueño, el alto estrés o las elevadas cargas de trabajo); mejora del rendimiento de los materiales e incremento de la conectividad, interoperabilidad y resiliencia, así como la utilización de sistemas autónomos y multiplataforma para que sistemas tripulados y no tripulados puedan cooperar en el desarrollo de las operaciones.

Finalmente ha puesto en primer plano la necesidad de estudiar y valorar las tecnologías desde nuevas perspectivas. El fin, contrarrestar su uso por parte del enemigo y explotar las oportunidades que ofrecen. Así mismo ha apostado, como “tecnologías que regirán las capacidades de los futuros sistemas”,  por aquellas que incrementen su autonomía, mejoren la interoperabilidad y reduzcan firmas ópticas y de radar, así como los costes. Echando un vistazo a el futuro, el JEMAD se ha referido a los “RPAS supersónicos”, dotados de una alta movilidad y sigilo, “serán capaces de realizar asociaciones entre sí en forma de enjambres, distribuyéndose tareas automáticamente entre ellos, trabajando de forma coordinada para la consecución de un objetivo común”.


Analista de inteligencia. Especializado en análisis del entorno de la información y Defensa.

ARTÍCULOS RELACIONADOS